Inventario fotográfico IV – Vivitar AF300

Compré esta cámara hace unos años, en una tienda de artículos de segunda mano por apenas unos 3€, vino sin caja ni libro de instrucciones siquiera, así que salvo por lo que he podido indagar este tiempo, son pocas las especificaciones que conocía acerca de ella.

Anteriormente había probado alguna otra cámara de la marca, como la Vivitar Ultra Wide&Slim, a la que más adelante dedicaré una entrada, como tributo al largo tiempo que ha caminado conmigo.

Aunque hoy en día los productos de esta marca se reduzcan a pequeños accesorios y cámaras muy sencillas, en su día fue una de las marcas más populares de objetivos de la era del metal, los años 70. A menudo, resultaban ser objetivos de un coste bastante reducido y con calidades de construcción más que aceptables. Para más información acerca de esta marca y su dura y metamórfico devenir, recomiendo la lectura del texto de José Luis Trullo: Vivitar: breve y tortuosa historia de una marca.

Las especificaciones de esta cámara son todo un enigma, pero por su diseño y los materiales utilizados en la fabricación (plástico negro y botones de goma) así como por elementos como un display de grandes dígitos, estimo que se fabricaría en los años 90.

Me lancé muy pronto a probarla con un rollo, le puse dos pilas normales y me lancé a pasearla por la ciudad. Es un aparato prácticamente automático. Los modos a elegir se reducen al temporizador de disparo y al uso del flash: normal (automático), de relleno, o desconectado. El botón de disparo, es de goma, y realiza  la labor de enfocar y disparar.

María la gitana

La lente, a la que no rodea ningún anillo de texto informativo, estimo que se tratará de un 28mm aproximadamente y así como con la otra cámara de la marca que he podido probar, deja sobre la imagen una marca personal en forma de aberraciones cromáticas, típica de las lentes de plástico o de baja calidad, algo, que por mi parte, me parece muy divertido de provocar apuntando a objetos muy luminosos.

Nunca he buscado la calidad técnica por encima de las posibilidades personales y únicas de cada cámara, ni creo que exista la cámara perfecta que todos debamos admirar. Así como las personas son únicas, también hay una cámara para cada cual, y todas con unas cualidades más que suficientes para expresarnos en forma de fotografías.

Inventario fotográfico III – Colorsplash

Esta cámara tan futurista con forma de cantimplora fue la primera cámara de lomography que cayó en mis manos y si bien no constituye una pieza fundamental para un coleccionista por tratarse hoy en día de un producto adquirible de forma sencilla en muchas tiendas, sus excelentes cualidades me han permitido disfrutar mucho de ella.

La particularidad de esta cámara es que incluye un flash de colores intercambiables girando la ruleta que vemos a la derecha. Dos de los colores están fijos y los otros dos se pueden intercambiar utilizando las gelatinas de distintos tonos que se incluyen en el paquete de la cámara.

 Lomography Colorsplash camera

En la parte superior de la cámara, rodeando el botón de disparo encontramos un selector con tres posiciones: Una mantiene desactivada la cámara, otra hará que podamos disparar, a una velocidad aproximada de 1/100, y la otra activa el modo Bulb, que nos permitirá la posibilidad de realizar largas exposiciones, es decir, que captaremos luz en la fotografía tanto tiempo como mantengamos pulsado el disparador. Con ello conseguiremos prolongar el tiempo de obturación tanto tiempo como deseemos, para obtener una correcta exposición, o dibujar rastros de luz en las fotografías.

W0W

El visor es amplio y cómodo y al estar sobre el objetivo apenas hay error de paralelaje. La ergonomía de la cámara se presenta cómoda y segura, y su diseño no pasa desapercibido siquiera para el más curioso de los busca-gadgets.

Con la rueda de arrastre, que como en alguna otra cámara de plástico sucede, va un poco dura cuando llevamos varias fotografías tomadas, y con la manivela de rebobinado, que permite recoger el rollo una vez terminado o incluso a mitad para realizar dobles exposiciones, termino de analizar todos los engranajes que conforman esta maquina.

Behind the speaker

Algo que echo de menos es una rosca para trípode para mejorar la estabilidad en las largas exposiciones, aunque no es un detalle de mayor importancia teniendo en cuenta que se trata de una cámara rápida y divertida de usar, más pensada para que nos acompañe en los momentos más locos e imprevisibles de nuestras vidas.

Como ya he dicho es una cámara muy sencilla de utilizar y siempre está preparada para la acción. Tan solo tenemos que escoger una velocidad de disparo, un color para el flash y disparar. Al fotógrafo que empieza o al que le ha picado la curiosidad del mundo analógico, no le dará quebraderos de cabeza, aunque una vez metido en el mundillo quizás piense en prescindir de ella para dejar paso a alguna otra cámara más compleja.

Da magníficos resultados de día y de noche la hace parte fundamental de cualquier fiesta. Se alimenta de carretes de 35mm y de una pila normal AA.

Inspirado en el flash de colores de la Cámara Colorsplash, lomography fabricó a continuación el Flash Colorsplash, que funciona independientemente, y se ajusta a cualquier zapata universal de flash.

Su velocidad de disparo es de 1/125 aproximadamente y lo podemos disparar sin estar conectado a la cámara con su botón superior. Ideal para dar un toque adicional de color a la escena desde el ángulo que deseemos. Combinando el modo Bulb de la colorsplash con uno o varios flashes de colores podremos realizar fotografías como la siguiente:

DOCTOR HAHNEMANN

¡Disfrutad!

Inventario fotográfico II – Canon 500n

Esta cámara de la casa Japonesa data de 1996 y es una de las más populares Canon de la era del plástico y la electrónica en las cámaras: los años 90.

Si mal no recuerdo se trata de la segunda cámara réflex de mi madre, la cual sólo tiene buenas palabras para esta cámara. Ella la adquirió con el que era el objetivo de serie de esos años, un Canon EF 28-80mm, que espera una segunda oportunidad. Me faltó el tiempo para acoplarle mis ópticas fijas, un 50mm f/1.8, objetivo que citaré muy pronto pues me ha acompañado durante largo tiempo, y el 28mm f/2.8 con el que posa alegre en la fotografía.

Con esta cámara realicé alguna que otra fotografía de mis vacaciones en familia durante mi preadolescencia, que ahora andará por alguno de los álbumes de fotos de mis padres, y consiguió que me picara el gusanillo de la fotografía.

La época ya permitía que el usuario no se preocupara de ajustar nada para tomar sus fotografías. Todas las funciones, salvo el dirigir la cámara hacia hacía el objeto y realizar el zoom para encuadrar ¡faltaría más! se podían dejar en manos de los automatismos de la cámara: enfoque, medición, arrastre de la película, rebobinado al finalizar el rollo, ajuste de la velocidad ISO, salida del flash integrado y disparo de éste.

Claro está que también permitía al usuario más avanzado jugar con su cámara y ajustar absolutamente todos los parámetros a conveniencia. El funcionamiento por lo tanto no difiere tanto de una cámara réflex de las fabricadas hoy en día, incluso mantiene el la rueda de modos de disparo que encontraríamos hoy en una Canon.

Usa pilas CR123, que puedes encontrar facilmente en el pequeño comercio asiático de tu barrio, en tiendas de fotografía especializadas o a través de internet. Aunque el consumo de batería no es muy elevado, tras unas cuantas pilas gastadas en los momentos más inoportunos, decidí comprar a través de eBay un grip de baterías AA para aumentar el número de fotografías que podía tomar sin repostar y para que, en el caso de quedarme sin energía, poder acudir a un establecimiento en el que vendieran pilas “normales”. El Grip BP-8 puede almacenar en su interior cuatro pilas AA.

Un usuario de Cámara Réflex de Canon tiene la ventaja de poder usar sus lentes EF ¡no EF-S! en las cámaras que fabrica ahora Canon y en las que fabricó a partir de 1987. Es por eso por lo que mi primera réflex digital también fue una Canon.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

En mi flickr podréis encontrar una selección de fotos tomadas con esta cámara.

Para información técnica adicional podéis visitar este sitio web donde dan una información muy detallada acerca de este modelo.

El proceso cruzado

El proceso o revelado cruzado consiste en intercambiar el proceso de revelado de la película negativa con el usado para revelar película para diapositivas.

Lo más habitual es el uso de película de diapositivas E-6 para revelarlo después después mediante el proceso del C-41. De esta forma se “saca el jugo” de la película, intensificando el contraste y el viñeteo, y deja a entrever claros colores dominantes según la variedad de película utilizada.

big wheel - vivitar uw&s

Se dice que surgió por accidente en un pequeño laboratorio, en el cual un operario se olvidó del rollo que se traía entre las manos, alterando su proceso natural. Desde ese momento ha sido un recurso muy a tener en cuenta si se quería destacar más los colores en una fotografía o hacerla más directa y ganar impacto. Hoy en día es una técnica muy extendida entre los fotógrafos analógicos, lomógrafos y demás artistas fotográficos.

Tanto es así que incluso aplicaciones para Smartphone como Instagram o la app de flickr, imitan estos procesos mediante filtros superpuestos a la imagen (que encontraréis con multitud de nombres parecidos a “Cross Process”, “XPRO”, etc.) e incluso existen paquetes de presets como VSCO Film para Ligthroom realizan procesos muy minuciosos para calcar los resultados que se obtienen con los medios de la fotografía clásica, en este caso, con el rollo de diapositivas. Pero bajo mi humilde opinión no lograré nunca mediante ningún filtro ni proceso de cualquier programa de edición, imitar los resultados que me ofrece la película analógica y las sensaciones que me provoca el uso de mis cámaras antiguas.

pixelizando

Ahí estaba yo, es decir Fer. Y mi druga, o sea, Sagra. Estábamos atrapados en el Mosaico de diapositivas, exprimiendo nuestras cámaras antes de que cayera la noche. En la Fuente del Mosaico se servían haluros de plata. Es decir, plata metálica tras el C41. Eso es lo que estábamos bebiendo. Eso nos aguzaba los colores y nos dejaba listos para una nueva sesión de ultraviolencia.

¿Qué demonios es la lomografía?

lomografía

1. f. Arte derivado de la fotografía que consiste en crear, mediante unas cámaras determinadas, fotografías artísticas, que tienen como principales características aquellas que en la fotografía profesional y de consumo se considerarían defectos: Saturacion excesiva de color o colores irreales, sobreexposición, viñeteados periféricos, entradas accidentales de luz, superposición de fotogramas, etc.

Se denomina lomografía porque fue la LC-A, de la factoría LOMO, la primera cámara en la que se descubreron estos resultados tan especiales. Esta pequeña cámara se construye a mano y se compone de unas 480 piezas. Es muy discreta y silenciosa y su lente (f/2.8) es muy luminosa. Se estima que era una pieza fundamental para los servicios secretos de la antigua URSS. La primera edición de esta cámara se inspiró en la Cosina CX-1 y CX-2.

Lomo LC-A

La historia narra que fueron dos estudiantes vieneses de vacaciones en Praga, quienes descubrieron los efectos de esta maravillosa cámara rusa que habían adquirido en un mercadillo, sin tener total certeza de si la cámara funcionaría a la perfección, comenzaron a realizar fotografías aleatoriamente, sin reparar en formalismos fotográficos ni importar las reglas. La sorpresa fue al revelar la película, cuando descubrieron que estas fotografías eran radiantes, con unos colores muy saturados en el centro y un viñeteado muy especial en las esquinas. Estas características se han convertido en un icono de la lomografía, así como la filosofía que se extrae de su modus operandi y que resume el decálogo de la lomografía en una regla principal: “No pienses, dispara“.

Piel y huesos

Era el año 1991, y aunque las primeras cámaras digitales ya estaban llegando al mercado, este hecho dio un impulso a la fotografía analógica y en 1992 se fundó la Sociedad Lomográfica Internacional, que reunía a los amantes de esta joya rusa, importada de los países soviéticos.

Durante los años siguientes el movimiento lomográfico se extendió, se realizaban exposiciones a lo largo del mundo, se crearon lomoembajadas, y se organizaban encuentros de todos los admiradores de estas cámaras y de la lomografía en general. Uno de los mayores hitos que se le otorga a esta Sociedad Lomográfica es que hoy en día podamos hacer uso de esta cámara, a pesar de que la fábrica LOMO decidiera en su día que el coste de fabricación era muy elevado en cuestión de tiempo y dinero, comparado con las cámaras de otras marcas, que se fabricaban casi en su totalidad en cadena. Tras un encuentro de la Sociedad con Vladimir Putin, alcalde de lo que sera antes San Petersburgo y los responsables de la fábrica LOMO, se decidió continuar con su fabricación.

Desde su salto a internet y gracias a la rápida propagación del virus lomográfico, el catálogo de cámaras lomográficas extendió y fotógrafos de todo el mundo pudieron acceder a cámaras lomográficas de todo tipo, aunque en la actualidad prime el plástico en la fabricación, se compongan de menos piezas y la fabricación y montaje presumiblemente se haga de forma mecanizada. Todas estas cámaras llaman la atención por su alegre diseño, unas funciones únicas y sobre todo por el uso de película analógica para su funcionamiento. Hoy en día incluso la LCA se fabrica en fabricas de china, como la mayor parte de cámaras del mercado, pero conserva la maquinaria elaborada y precisa de su antecesora.

Para terminar añadiré algo que considero vital comunicar: no sólo la lomografía es fotografía experimental, no sólo la lomografía es fotografía analógica, no sólo las cámaras que fabrica lomography deberían ser consideradas lomo ni tienen la exclusividad de esos insólitos efectos en nuestras fotografías.

¿Recuerdas aquella cámara que llevaste al campamento con la que tanto disfrutabas disparando sin pensar en como saldría la foto? ¿y la ilusión que te hacía recoger a los 2 días las fotografías sin saber qué podría aparecer en ellas? Eso es lomografía. Todos tenemos en casa cámaras que podrían ser consideradas lomográficas. No son cámaras rusas cuyas fabricas dejaron de ver rentable su fabricación, no son cameras chinas de diseños extravagantes con flashes de colores, ojo de pez, objetivos secuenciales y ópticas lowcost. Es una actitud: No pienses, ¡dispara!

Inventario de artículos fotográficos I

A lo largo de mi vida he sentido especial atracción por diversos utensilios y herramientas que encontraba a mi alrededor. Siempre me ha fascinado el averiguar, a veces con resultados no del todo satisfactorios, cómo funcionan los aparatos que me rodean y de qué manera podía aprovechar todo lo que me ofrecían.

Por todo lo anterior, y por mi inmenso amor hacia la fotografía, y en especial por la fotografía analógica, he ido recopilando gran cantidad de útiles fotográficos. Todos los he estudiado minuciosamente y me han entretenido largas horas, bien ayudándome a tomar fotografías, o simplemente analizando su funcionamiento.

A la funcionalidad y usabilidad, se suma como especial factor el diseño, que tiene gran importancia para mí y así se aprecia en mi colección de estrambóticas cámaras.

Ruegos y preguntas al término de este post.

Kodak S300MD

El fin último de las cámaras que llegan a mi colección es siempre probarlas y disfrutarlas, siempre y cuando se dejen. No me considero un manitas pero la curiosidad es un motor muy potente del cerebro humano y he intentado con mayor o menor éxito reparar las cámaras que han llegado a mi hogar y no funcionaban. La siguiente es un ejemplo es un ejemplo fallido de reparación. La pobre tiene las tripas corroídas por los ácidos de las baterías, al parecer almacenadas en su interior durante demasiado tiempo. Quizás el día de mañana trate de limpiar su circuitería para tirar unos rollos con ella.

Esta bonita cámara fue construida del 88 al 93 por la fábrica Kodak en Brasil y es una compacta de funcionamiento muy simple, que monta una Lente Ektanar de 35mm con una abertura f/4.5. La abertura tiene dos posiciones que no son más que unos círculos de distinto tamaño que cambiamos mediante un selector bajo el objetivo, y que la propia cámara asesora usar dependiendo de si usamos película de ISO 100 ó 400. Tiene una empuñadura muy protuberante en la que están grabadas las letras de kodak y un flash situado en el lateral opuesto. La parte central se oculta con una pieza de plástico que se acciona desde la parte superior y tapa el visor y el objetivo para protegerlo. Es de rebobinado automático y lleva dos pilas normales (AA). Se fabricó en negro o en rojo, como en la unidad que yo compré.

 

Entre las compras menos racionales, aunque no por ello impulsiva de mi colección, podemos encontrar esta Kodak Cameo SFM. La primera y última vez que he visto otra cámara de este modelo ha sido en la película del hongkonés Wong Kar-Wai: “Happy Together”. Una sola vez bastó para perderme a bucear por internet en busca de este trofeo.

Me gusta especialmente el diseño de esta cámara, la pieza de plástico que eleva el flash es la que hace de tapa para el pequeño objetivo de foco fijo, quedando reducida la cámara a un paquetito de plástico que cabe en la mano. He usado dos rollos con esta cámara y lo cierto es que no acabé muy conforme con su usabilidad. Se trata de una cámara súper automática en la que no tendremos (ni podremos tampoco) forma de control sobre prácticamente ninguno de sus valores, salvo el modo del flash (normal o de relleno), el disparo con temporizador y el rebobinado forzado en cualquier parte que nos encontremos del rollo. Usa dos pilas muy comunes, una pareja de AAA.

Por contra, la forma de encuadrar por ese visor articulado y minúsculo en dos piezas hace que haya sido galardonada como el peor visor de entre todas las cámaras de mi colección.

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De una cámara que hace honor al eslogan de Kodak de 1952 “Usted pulsa el botón y nosotros hacemos el resto”, y la construcción de plástico de mediados de los años 90 pasamos a la precisión minuciosa y construcción metálica de las cámaras soviéticas:

Smena 8m

Construida a lo largo de los años 70 en la Unión Soviética, esta cámara es lo antagónico a lo que predicaba el eslogan de Kodak. No podremos dejar ningún parámetro al azar, el fotógrafo es el que tiene que ajustar la velocidad de disparo, la abertura de la lente, el enfoque, y en el caso de acoplarle un flash, tampoco permitirá la comunicación entre el flash y la cámara más allá de dispararse a la vez que pulsamos el botón de disparo, como obviamente era de esperar.

Así como el cuerpo es de plástico negro, de un tacto áspero y el anclaje de la tapa trasera da la impresión de que no es muy fina, el resto de elementos son de construcción metálica. El objetivo es uno de ellos y resulta muy agradable a la par que preciso, incluso suena bien. Otros elementos de metal son la zapata para el flash y la cabeza de la bobina de rebobinado.

La cámara no necesita baterías porque carece de automatismos para la medición de luz, el enfoque, velocidad de obturación, etc. Estas ausencias significan que el usuario es el que deberá calcular “a ojo” la distancia del sujeto a enfocar, y estudiar mentalmente o con ayuda de un exposímetro o luxómetro, la velocidad necesaria y la abertura en función de la ISO de la película.

Otro detalle curioso resulta ser el visor, que a parte de ser minúsculo está situado en un rinconcito arriba a la izquierda. Esto crea lo que se conoce como error de paralelaje, que consiste en que dificilmente el encuadre que nos muestra la ventanita no coincidirá con el que obtendremos en la imagen final que nos dará el objetivo, por lo tanto deberemos desplazar ligeramente la cámara para lograr el encuadre deseado.

El plástico del resto de elementos de la cámara podría darnos algún pequeño quebradero de cabeza, sobre todo la combinación del botón de disparo con la rueda de arrastre del carrete. El primero no es muy preciso y podría dar lugar a una imagen trepidada si no lo pulsamos con la intensidad adecuada, y la ruedecita se puede volver algo reticente a nuestras órdenes cuando llevamos al menos medio rollo utilizado, y más si tenemos las manos frías.

En cuanto a la relación entre estas dos cabe destacar que no funcionan como es habitual, me explico: normalmente todas las cámaras de película bloquean el disparador tras tomar una fotografía, para evitar que las imágenes se superpongan, y nos obligan a pasar al siguiente fotograma, pero la múltiple exposición es un recurso fotográfico del que me considero admirador y esta joya rusa nos lo permitirá.

El disparo es muy silencioso y sumado a su tamaño reducido es perfecta para callejear y dar rienda suelta a todas las técnicas de fotografía urbana.

Para concluir, añadiré que todas las cámaras anteriormente citadas usan película de 35mm, todavía fácil de encontrar en multitud de establecimientos, y que podemos revelar en cualquier laboratorio fotográfico.

Espero os haya entretenido u os pueda resultar útil en algún momento. Estaré encantado de responder a cualquier duda que se os plantee y esté dentro de mis posibilidades.

Fer

Bienvenido yo, bienvenidos todos.

Empezaré por las presentaciones: Bienvenidos visitantes, éste es mi Blog.

Blog, mi nombre es Fernando Roldán Gil y así es como después de mucho pensar he decidido llamar a esta humilde carta de presentación que será mi WordPress.

He decidido crearlo para agrupar, ordenar y explicar mi trabajo fotográfico desde mis inicios hasta la actualidad. En él espero que pronto podáis encontrar unas cuantas galerías, que aunarán fuerzas gracias a un hilo conductor, que quizás nunca haya hecho público y que ahora, tras muchos años amontonando imágenes, he creído necesario escudriñar.

Así, tan pronto como pueda os iré mostrando retazos de mi fotografía analógica, fotografía experimental, la cotidianidad de la fotografía urbana, la atracción que me provoca la arquitectura, las imágenes que tomo con mi smartphone. Mi colección de cámaras analógicas, las vistas desde mi ventana, colores, formas, luces, sombras…

Espero os resulte interesante.
¿A quién hablo? ¿Hay alguien ahí?